domingo, octubre 31, 2010

Poetas y su poesía

Me gusta la poesía y mucho. Tuve una época que lo único que leía era poesía. Ahora que estoy media vaga, agobiada y esa cosas, estoy leyendo Hojas de Hierba de Wihitman, pero con la excusa que la última edición que sacaron hace unos meses, está en inglés y en español. Tan bien editada, que lees los versos en una hoja en ingles, y en la siguiente en español.

Bueno la excusa, me la pongo yo misma y para mí. Porque como no tengo ganas de leer libros, o ninguno me termina de atrapar, parece como si cumpliera con la obligación de tener que leer, leyendo unas páginas por día. Aunque tengo que confesar que ni con esas supero la página por día.

No sé qué me pasa con la lectura, sinceramente. Mi madre, que es una lectora fantástica con 83 años, me dice que es porque estoy con la cabeza en otros lados. Y puede que tenga razón.

Hasta cuando me levanto no sé si lo que soñé era un sueño o son preocupaciones. Porque hasta en sueños sigo con mi vida. En fin, mejores tiempos vendrán.
Todo esto, viene porque vuelvo a repetir, me encanta la poesía. Aunque mucha de la que leo en los suplementos culturales de los diarios actuales, no las entiendo.
Porque no tengo problema en decir a quien quiera oírlo, que hay tanta tontería últimamente en mucha gente, que escriben a un nivel intelectual que solo lo entienden ellos y los demás tontos que hacen lo mismo.

Esto me recuerda a una anécdota que escuche el otro día, de alguien que le hizo una entrevista a Arzalluz, y que cuando terminó, le dijo” no le he entendido ni una palabra de lo que quería decir”. Ese lenguaje que muchos dominan, yo no, de hablar pero no decir nada, que tanto le gusta a los políticos, para no mojarse.
En fin, uno se va desactualizada.

Volviendo a los poetas. Ayer se cumplió 100 años del nacimiento de Hernández. Eso si era un poeta aunque vivió tan poco. He estado leyendo su biografía y me pareció curioso cómo le pasaba a su mujer los poemas escritos en lo que sea.
En su homenaje uno de sus poemas que más me gusta, y que será eterno.

DESPUÉS DEL AMOR
No pudimos ser. La tierra
no pudo tanto. No somos
cuanto se propuso el sol
en un anhelo remoto.
Un pie se acerca a lo claro.
En lo oscuro insiste el otro.
Porque el amor no es perpetuo
en nadie, ni en mí tampoco.
El odio aguarda su instante
dentro del carbón más hondo.
Rojo es el odio y nutrido.

El amor, pálido y solo.

Cansado de odiar, te amo.
Cansado de amar, te odio.

Llueve tiempo, llueve tiempo.
Y un día triste entre todos,
triste por toda la tierra,
triste desde mí hasta el lobo,
dormimos y despertamos
con un tigre entre los ojos.

Piedras, hombres como piedras,
duros y plenos de encono,
chocan en el aire, donde
chocan las piedras de pronto.

Soledades que hoy rechazan
y ayer juntaban sus rostros.
Soledades que en el beso
guardan el rugido sordo.
Soledades para siempre.
Soledades sin apoyo.

Cuerpos como un mar voraz,
entrechocado, furioso.

Solitariamente atados
por el amor, por el odio.
Por las venas surgen hombres,
cruzan las ciudades, torvos.

En el corazón arraiga
solitariamente todo.
Huellas sin compaña quedan
como en el agua, en el fondo.

Sólo una voz, a lo lejos,
siempre a lo lejos la oigo,
acompaña y hace ir
igual que el cuello a los hombros.

Sólo una voz me arrebata
este armazón espinoso
de vello retrocedido
y erizado que me pongo.

Los secos vientos no pueden
secar los mares jugosos.
Y el corazón permanece
fresco en su cárcel de agosto
porque esa voz es el arma
más tierna de los arroyos:

«Miguel: me acuerdo de ti
después del sol y del polvo,
antes de la misma luna,
tumba de un sueño amoroso».

Amor: aleja mi ser
de sus primeros escombros,
y edificándome, dicta
una verdad como un soplo.

Después del amor, la tierra.
Después de la tierra, todo

jueves, octubre 28, 2010

Algo parecido a ser feliz?

Ya he contado hace algunos post, que me he independizado de la verdulera. Que preferí sentir vértigo y no miedo. Pues ahí seguimos. Desde que he vuelto de mi breve paraíso personal que fue mi viaje por las islas griegas, no he parado.

Trabajo el doble de horas, no paro de generar cosas, como campañas de publicidad que en cuatro días y con 40 euros, vieron mi aviso más de 900.000 personas, pero esto para otro post. Poner en orden mis papeles y agenda telefónica para contactos futuros, etc. Va que no paro. Como dicen los gurús de la buena suerte. “Para tener buena suerte hay que generar oportunidades”. Estoy creando oportunidades, o en proceso de crear oportunidades.

Pero saben siento algo que otros dicen que es felicidad.

Empleo el horario como se me da la gana. Como ayer, que por la mañana estaba como muy perra y nada salía, así que me puse a pelotudear con el twitter o bajarme cosas para la blackberry. Perdí toda la mañana, pero me puse las pilas a la tarde y no pare hasta medianoche e hice todo lo planificado del día.

Ese punto de libertad, es lo que yo llamo felicidad.

Tengo agobio, estoy preocupada, pero no tengo jefes, tengo iguales que colaboran conmigo y viceversa. Soy feliz. Al fin tengo la vida que siempre he querido.
Hace 7 años, lo intenté también, pero no era el momento. Y volví a buscar la seguridad que te da algo fijo. Que en mi caso fue caer con la verdulera, y así he estado 5 años. Ahora no sé si es el mejor momento exterior, pero si es mi momento interior. Ahora sí. Lo tengo clarísimo.

Dicen mis amigos, que eso se me nota en la cara. Y no sé yo. Yo me veo ojeras de cansada pero según ellos, tengo una expresión relajada que antes no tenía. Eso sí, todo lo hago en metro y caminando, eso si me lo agradecerá mi salud. Hoy moví el coche, por moverlo pues hace más de 10 días que ni lo agarraba.

Pueden que tengan razón, porque aunque estoy de los nervios, intento tomarme las cosas pausadamente, y si me apetece hacer lo que se me dé la gana, pues eso hago, sin tener que rendir cuentas a ningún gili que esté detrás del escritorio.
Para mí, eso es algo parecido a ser feliz.

Deseo que con los días, eso se convierta en verdadera felicidad, cerrando más temas pendientes. Lo tengo claro, será así.

domingo, octubre 24, 2010

No es lo mismo dar las gracias que agradecer

Eso dice el artículo de psicología de la revista dominical de El País de hoy. Al leerlo me he quedando pensando en eso que dicen los budistas, que hay que amar sin apego. Cosa que los occidentales no entendemos y nos cuesta mucho, pero que mucho implementar.

Dar, sea lo que sea, desde amor, amistad, o simplemente las gracias, sin esperar recibir la contraprestación, es algo que no hace nadie. Aunque intentemos decir que nosotros estamos por encima de eso, y que lo hacemos sin esperar nada, es mentira. Es cultura en occidente.

Inconscientemente, el hombre moderno es incapaz de dar sin esperar recibir nada.
El amor es posesivo. La expresión “te quiero” en una pareja denota posesión, eres mía o mío. Por eso, el amor entre dos personas se dice “te amo”, siento amor hacia ti, sin esperar nada. Esto, llevado a los amigos, es igual. Si bien a los amigos no les diremos “te amo”, aunque si es amor lo que sentimos, se supone que no sentimos atracción, por eso es querer. Pero no deja de ser el mismo sentimiento, sin la parte de atracción física.

Las gracias son iguales. Damos las gracias a diario como muestra de educación hacia las personas que hacen algo para nosotros. Cosa que plantea el artículo, pero como ellos, pienso que ese gracias va vacío de contenido. Es un cliché, como decir buenos días u hola, cuando entras a un ascensor. Cosa que te da exactamente lo mismo, porque no conoces a nadie, y lo haces simplemente porque tu educación te dijo que hay que hacerlo. Y porque socialmente está bien hecho.

Cuando alguien, verdaderamente hace algo por ti, sin esperar recibir la contraprestación por ello, ese gracias se hace sentido y es más que nada no dar las gracias, sino sentirse agradecido con afecto hacia otro ser.

Lo que plantea el artículo, es buscar formas alternativas de dar las gracias, sin tener que usar la palabra gracias. En ser creativos con esto, para volver a dotar de sentido la palabra gracias.

Como dice el autor del artículo “Para mostrar al otro nuestra gratitud, los pequeños detalles son mucho más eficaces que las palabras, y mucho más indicados para transmitir nuestro sentimiento. El reto es: ¿cómo podemos hacer sentir al otro que le estamos agradecidos de verdad? ¿Cómo podemos mostrarle que ocupa un pequeño espacio en nuestro corazón y en nuestro pensamiento?

Es imprescindible pensar en gestos que, conectados con aquello que hemos recibido, lleguen al otro. Recibir el agradecimiento por algo que hemos hecho es sin duda agradable, y es bueno que lo disfrutemos. Pero no debemos necesariamente contar con ello, y sobre todo no debemos depender de ello.

Si dependemos de los agradecimientos de los demás, nos exponemos a constantes frustraciones. Dijo Dale Carnegie: “Esperar gratitud de la gente es desconocer la naturaleza humana”. Yo no iría en absoluto tan lejos, pues creo que la gente, en esencia, es agradecida. Pero sí es cierto que no todos lo son, y que quienes lo son no lo son siempre.

Hay gente que hace favores a los demás para que le den las gracias. Es su alimento emocional, lo que le llena y le da energía. Y, claro, cuando no lo reciben se indignan: ¿cómo puede ser que no me den las gracias?”


Me ha gustado eso de “alimento emocional”. Cuanta gente a nuestro alrededor, se alimentan de las emociones de los otros. Pero no solo de las positivas, sino y lamentablemente como he comprobado mucho este último tiempo, de las negativas. Como esperando que el otro tenga un bajón para alimentar sus emociones o egos, con la desgracia ajena. Pero eso para otro post.

Volviendo a lo de ser agradecido más que dar las gracias, tengo que decir que me siento agradecida a todos los que leen mi blog y me hacen comentarios, tanto de afecto, de afirmación, de complicidad, de gusto por lo que hago. Y los que no los hacen, pero se que me leen porque las estadísticas lo dicen. Por todo ello seguimos escribiendo, porque me dan fuerzas para asi hacerlo, aunque no digo más gracias. Solo me siento agradecida.

Y pongo a Dios por testigo (porque algo de Scarlett O'Hara, tengo, en cuanto que a veces soy algo dramática) que no dejare de escribir esto me lean o no, simplemente porque la acción de hacerlo me recuerda todas las visitas de estos 6 años.

viernes, octubre 22, 2010

Hoy no tengo un día Feng Shui

Pues no, hoy estoy atravesada, no tengo un día feng shui. Pero es normal. Si uno sabe algo de la teoría de los biorritmos, no siempre se puede estar arriba y tampoco abajo. Todo son ciclos, y yo hoy estoy en -1.

Posiblemente porque la energía es una sola, y cuando estás en tensión por unos cuantos días seguidos, produciendo lo que sea, llega un momento que haces pluff. Si a eso le juntas, que seguís comprobando que el entorno es reticente y agresivo a lo que estas produciendo, con constantes ataques mal intencionados, es un coctel explosivo que te deja fuera de juego hasta que volves a juntar fuerzas.

No suele durar mucho, si tenes las cosas claras que no van a poder contigo, que es un día down pasajero y que mañana será otro día, sin regodearte en la miseria mental de pobre de mí. Porque de pobre nada. Las cosas claritas. Nunca olvides tu máxima “ tú eres tu peor enemigo”.

Estos días, son los que uno necesita lo que yo he denominado “homenaje”. Así que se aceptan homenajes virtuales hacia mi persona.

Si no sabes lo que yo llamo homenaje, lee este post”. donde lo defino y luego volvé a darme ese homenaje que tanto necesito hoy.

Pero sabes, no pasa nada si no volves a darme ese homenaje merecido hacia mi espíritu. Te puedo asegurar, sin pecar de soberbia, que mañana será otro día y seguro la lluvia que mi rodilla me vaticina, caerá y limpiara el aire como mi día.

Porque hoy es hoy, y mañana es otro día. Menos mal.

miércoles, octubre 13, 2010

Menos mal!! aun soy humana...

Esto pensaba estos días de fiesta porque me he enfadado y he llorado con cosas que le pasaron a otros.

Muchas veces pienso que la sociedad, ha perdido su condición humana, y que cada día nos parecemos más salvajes, si soportamos sin rechistar lo que pasa en el mundo, y seguimos soportando guerras, peleas, corrupción, asesinatos, violencia en todas sus formas, y no decimos ni pio. Y cuando tenemos poder para marcar la diferencia, volvemos a usar nuestro voto malamente, sin producir cambios radicales.

Me incluyo en esto, porque también vivo en este mundo. Pero cada día lo soporto menos. Por eso me alegre por mí, cuando he tenido sentimientos y los he demostrado, en la intimidad todo hay que decirlo, pero lo he hecho.

Primero me he enfadado y mucho por los silbidos y gritos contra Zapatero en plena ofrenda por los muertos. Comprendo que sea libertad de expresión, y que le hagan, pero justo en ese momento? No me jodas. Que culpa tienen los muertos por la “patria” y sus familiares de soportarlo? Sinceramente es la muestra que esta sociedad va dando tumbos, y si no se hace autocritica sobre esto, estamos perdidos.

No les importa nada, solo el poder y hacer daño. Recuerden los lectores, el poder del voto, con eso bastaría.

Y también he llorado como una magdalena, cuando he visto hoy por la mañana como sacaban al primer minero en Chile. Me he solidarizado emocionalmente con esa gente y lo que han pasado estando enterrados vivos durante 2 meses y sus familias.
El otro día alguien me invitó a ver la película esa que al chaval lo secuestran y lo tienen en un ataúd bajo tierra. De solo pensarlo, me da un soponcio. De solo pensar lo que han pasado en Chile enterrados a 700 mts bajo tierra, también.

Si todo termina bien, habrá que sacarse el sombrero por el gobierno chileno y muchos países deberían ver como se atienden las crisis, cosa que han hecho desde el primer día.

En fin, lo que me atañe a mí, aun tengo emociones por otros seres humanos. Me hace sentir bien, aun soy humana, aleluya.

pd: che pedrín, y tu cambio? que paso?

lunes, octubre 11, 2010

20 años no son nada..

Eso decía el tango de Discepolo, pero estos 20 años contigo, querido amigo, ha sido mucho. 20 años juntos, en fríos o calores compartidos. Ya no será lo mismo sin ti.

Te fuiste así de repente, junto con un chispazo de luz azul a mi caricia matinal. Porque si, todas las mañanas no serán las mismas sin ti. Esas mañanas que me ayudabas a funcionar, porque sin ti, yo no puedo echar andar. Que hare ahora? No lo sé.

Tendré que hacer mi duelo de ti.

Pero la vida sigue, y luego que te lleve a tu última morada, llegará uno más joven.

No me hace mucha gracia, volver a ajustarlo a mí. Volver a emplear energía en sacarle el mejor partido a nuestra unión. Lo tendré que hacer, pero tú que me acompañaste por 20 años, estarás siempre en mi corazón.

Querido microondas, descansa en paz.

miércoles, octubre 06, 2010

Tener miedo no es lo mismo que vértigo

Esto me dijeron hace unas semanas cuando informé de mi decisión de independizarme de la verdulera. Estaba aterrada, pero alguien cercano me dijo “yo he pasado por lo mismo, pero una vez que tomas la decisión no es miedo lo que sientes, sino vértigo”.
Ahora cada vez que me da, “yuyu”, recuerdo esto y al poder darle nombre a la sensación que me da, me hace sentirme mejor. Aunque yo sigo diciendo que siento terror, me consuela saber que es solo vértigo.

Han pasado muchas cosas estas semanas, una buena, otra que han confirmado que el paso que he dado no estaba mal dado, aunque aun no concrete nada, son muchas las posibilidades.

No son épocas para independizarse, con tanta crisis por ahí, pero llega un momento que te planteas, “me estoy enfermando, que vale más mi salud o el trabajo?” Nos educan para bajar la cabeza y aguantar, cosa que la disfrazan con la frase “eres muy responsable”. A la mierda con la responsabilidad para otros. Ahora tendré solo responsabilidad para mí misma y lo que emprenda.

Una mañana me di cuenta que en una empresa de 5, yo era la que generaba el trabajo, la que lo cerraba, la que lo hacía, la que negociaba el trabajo mal hecho de los otros con los clientes, lo arreglaba y lo más importante, lo cobraba. No voy a decir que esto sucedió los 5 años que estuve con ellos, pero si el último. Y el esfuezo para qué? Para la verdulera? Y porque no hago lo mismo para mí misma?

Sobre todo cuando escuchas a alguien como ella, que te quiere pedir que te esfuerces más porque la empresa tiene un bache, (cosa que dudo pero le creeré) y como yo comprenderé no va a poner dinero de su cuenta personal para sanearla.

Cuando escuche este razonamiento, comprendí que era el momento de sentir vértigo y si me tengo que romper el alma currando, que sea por algo mío y no para pagar el Porche Cayena de la verdulera. Yo estoy dispuesta a poner dinero de mi cuenta personal (cuando lo tenga obvio y si hace falta) o mi salud, por mi propia empresa, no por la de otros que lo único que hacen es escupir para arriba. Yo con un citroen nuevo me conformo.

Ya había llegado el momento de dar el paso. Todos los cercanos me han dicho, independientemente que me han apoyado, que lo tendría que haber hecho hace mucho.

Pero bueno, uno siente miedo, o mejor dicho “vértigo”. En realidad es un miedo que te cagas encima, pero queda mejor restarle dramatismo diciendo “vértigo”.

Para curarme de todo el mal rollo, que he pasado con esta gente, me fui fuera, de viaje una semana, para ser más concreta, de crucero por el Egeo. Lo he disfrutado, he descansado y sobre todo he sentido que he estado fuera un montón de tiempo cuando solo había pasado una semana, queriendo significar que he desconectado.

Hoy al volver a la realidad, ya me enfade con los coletazos que quedaron de la verdulera y su troupe, pero saben, mañana será otro día, y si se cierran las puertas, mejor, a portazos si puede ser, para que con la vibración se habrán las ventanas, que es eso lo que está pasando.

Lo mejor de todo, que he recibido llamadas de todo el mundo, y todos o casi, me han dicho que si monto algo se vienen conmigo, 24 horas después de avisarles, incluido los clientes, y me pregunto, porque será no?

Alguien necesita una reformita en casa? pues consúltenos...sin ningún tipo de compromiso.